CARACAS, República Bolivariana de Venezuela – En medio del rugir firme de banderas rojas y el canto de internacionalismo proletario, los jóvenes militantes del Partido del Trabajo de Chile han asumido con entusiasmo revolucionario su participación en la I Brigada Internacional de Solidaridad Juvenil con Venezuela, organizada por la Juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela JPSUV. Esta experiencia histórica no es una simple visita, es un acto consciente de militancia en la lucha por la unidad de la juventud socialista del continente, una oportunidad para conocer de cerca las prácticas del proceso revolucionario en Venezuela y fortalecer la movilización internacional por la liberación del presidente Nicolás Maduro Moros y la Primera Combatiente y diputada, Cilia Flores, secuestrados por el imperialismo, así como por la defensa de la paz y el derecho internacional.
La brigada, que reúne a 390 militantes venezolanos y 120 brigadistas internacionales, se configura como un foro vivo de intercambio cultural, político y organizativo. Juntos han compartido actividades colectivas, comidas y jornadas que consolidan lazos de lucha y solidaridad compartida.
Desde su llegada, los compañeros chilenos han participado activamente en cada fase del programa, caminatas en movilizaciones juveniles, encuentros en espacios universitarios, visitas a comunas populares y jornadas de trabajo voluntario. Los brigadistas han sido testigos directos del trabajo de base en barrios como Petare, donde el deporte, el encuentro comunitario y la formación política se combinan en una sola práctica revolucionaria. En días intensos de actividades deportivas, los jóvenes jugaron kickball, voleibol y fútbol, compartiendo además ejercicios de formación militar revolucionaria que fomentan disciplina y espíritu de cuerpo.
La presencia chilena se ha impregnado del ritmo festivo del carnaval de agua de la ciudad, transformando la celebración en espacio de cine y charla política sobre la vida en las comunas y su importancia para la construcción del poder popular. Hoy, el intercambio alcanza mayor profundidad con una charla sobre historia latinoamericana, conjugando memoria, teoría y experiencia en un solo canto que resuena en los pasillos de la Escuela Bolivariana.
Esta brigada es una escuela de internacionalismo. Es una confirmación de que la juventud revolucionaria sabe que la emancipación de los pueblos es una práctica diaria, una tarea de unidad, organización y lucha compartida. El compañerismo nacido en Caracas se proyecta más allá de las fronteras, es una brújula para los jóvenes del PT de Chile, que regresarán a sus tierras con nuevas convicciones, experiencias vividas, aprendizajes de organización popular y el compromiso renovado de construir una juventud combativa, consciente y solidaria con todas las luchas emancipatorias del continente.









