Ante la crisis climática, el abandono del pueblo trabajador y el fracaso de la gestión del gobierno de José Antonio Kast
El Partido del Trabajo de Chile, fiel a su compromiso histórico con las grandes mayorías populares y los sectores más vulnerables de nuestra patria, sale a expresar su más enérgico rechazo y profunda preocupación por el manejo irresponsable e insensible que el gobierno del presidente José Antonio Kast ha dado a la crisis climática que ha afectado a diversas regiones del país a raíz del reciente sistema frontal.
Mientras el gobierno se ufanaba en el Congreso por la aprobación de una “megarreforma” económica que favorece a los sectores más ricos —rebajando el impuesto a la renta de las empresas del 27% al 23% y congelando por 20 años las condiciones tributarias para grandes inversiones—, el pueblo trabajador enfrentaba la devastación de sus hogares, la pérdida de sus enseres y la angustia del desamparo. Esta reforma, lejos de aliviar el sufrimiento popular, profundiza la desigualdad y anuncia futuros recortes en beneficios sociales que golpearán con mayor dureza a quienes menos tienen.
Los hechos son tozudos y no admiten interpretación complaciente. La encuesta Pulso Ciudadano de la primera quincena de julio refleja con crudeza el divorcio entre el gobierno y la ciudadanía: la aprobación del presidente Kast cayó a un 28,9%, su nivel más bajo desde que asumió, mientras su desaprobación escaló al 56,6%. Más aún, un 54,4% de los chilenos declaró tener “poca o nada de confianza” en el mandatario. Estas cifras no son fruto del azar, sino de una gestión que ha dado la espalda a las necesidades del pueblo.
La crisis climática desatada por el sistema frontal ha sido la prueba de fuego que el gobierno ha reprobado estrepitosamente. La demora en decretar Estado de Catástrofe y la ausencia de autoridades en las zonas devastadas por las lluvias constituyen una muestra inaceptable de desidia y falta de empatía. Mientras las instituciones policiales y de emergencia, con el sacrificio y la entrega de sus funcionarios, estuvieron en terreno atendiendo la emergencia, la figura presidencial y su gabinete permanecieron ausentes, como si la tragedia que afecta a miles de familias no fuera asunto de su incumbencia.
Las pérdidas económicas por este temporal podrían superar los US$750 millones, según estimaciones preliminares. Pero no se trata solo de cifras macroeconómicas: detrás de cada número hay una familia damnificada, un trabajador que ha perdido su fuente laboral, un adulto mayor que ve cómo el agua destruye el fruto de toda una vida. La extrema pobreza, que el gobierno pretende ocultar tras estadísticas maquilladas, se profundiza en los territorios más golpeados, donde el Estado brilla por su ausencia y la solidaridad popular se ve obligada a suplir la negligencia oficial.
El Partido del Trabajo denuncia que el gobierno de Kast ha instalado una narrativa de “emergencia” que solo aplica cuando se trata de beneficiar a los poderosos, mientras que, frente a la emergencia real del pueblo trabajador, responde con indiferencia, lentitud y calculadora mezquindad.
Exigimos:
- La declaración inmediata de Zona de Catástrofe en todas las regiones afectadas, con la correspondiente asignación de recursos para la reparación de daños y la reposición de viviendas e infraestructura.
- Un plan de reconstrucción con participación ciudadana que ponga en el centro a las comunidades damnificadas y no a los intereses de las grandes constructoras.
- La implementación de un bono de emergencia para las familias afectadas, que compense las pérdidas materiales y permita afrontar la crisis con dignidad.
- La renuncia de las autoridades responsables de la gestión de la crisis, cuya inoperancia ha costado sufrimiento a miles de chilenos.
El pueblo trabajador no olvida. La historia juzgará con severidad a quienes, en momentos de dolor y desgracia, optaron por mirar hacia otro lado mientras los suyos padecían. El Partido del Trabajo estará junto a las comunidades damnificadas, organizando la ayuda mutua y la solidaridad popular que el gobierno ha negado. Seguiremos denunciando, desde las calles y los territorios, las políticas que sacrifican el bienestar de las mayorías en el altar de los privilegios de unos pocos.
¡No más indiferencia ante el sufrimiento del pueblo!
¡Por un Chile que proteja a sus hijos e hijas, no a los bolsillos de los poderosos!
Partido del Trabajo de Chile

Izquierda Soberanista

Por la dignidad de los trabajadores y trabajadoras, por la justicia social y la solidaridad como camino.






