El Partido del Trabajo de Chile y la Izquierda Soberanista expresamos nuestra más profunda preocupación y solidaridad con el expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, ante las graves denuncias que ha dado a conocer públicamente sobre la existencia de un nuevo operativo que se prepara en el Trópico de Cochabamba y que, según la información recibida por el propio dirigente boliviano desde sectores militares y policiales, no tendría como propósito detenerlo, sino atentar contra su vida.
Evo Morales ha señalado directamente al gobierno del presidente Rodrigo Paz y al ministro de Defensa Ernesto Justiniano, afirmando además que existirían coordinaciones realizadas en Estados Unidos para preparar esta intervención. Se trata de un plan de enorme gravedad que no pueden ser ignorado por la comunidad latinoamericana ni por los organismos internacionales de derechos humanos. Estas denuncias deben ser investigadas de manera inmediata, transparente e independiente, estableciendo las responsabilidades que correspondan y adoptando todas las medidas necesarias para garantizar la integridad física y la vida del hermano Evo Morales.
Nuestra preocupación aumenta frente al contexto político que atraviesa Bolivia. El 29 de julio la Fiscalía boliviana emitió una nueva orden de captura contra Evo Morales, acusándolo de diversos delitos relacionados con las movilizaciones desarrolladas durante mayo y junio. A esto se suman anteriores denuncias del propio Morales sobre eventuales operaciones destinadas a detenerlo en el Trópico de Cochabamba, entre ellas la denominada “Delta Ñ”, denunciada públicamente en junio pasado.
La vida de Evo Morales debe ser protegida y cualquier acción judicial en su contra debe desarrollarse respetando plenamente sus derechos, el debido proceso y las garantías establecidas por el derecho boliviano e internacional.
Al mismo tiempo, rechazamos cualquier forma de intervención imperialista destinada a condicionar el destino político de Bolivia. Los problemas internos del pueblo boliviano deben ser resueltos soberanamente por sus propias fuerzas políticas y sociales, sin injerencias de Estados Unidos ni de ninguna fuerza extranjera. América Latina conoce demasiado bien las consecuencias que han tenido las intervenciones externas, los golpes de Estado y la subordinación de nuestras economías y recursos naturales a intereses ajenos a nuestros pueblos.
Evo Morales representa, una etapa histórica marcada por la soberanía, la recuperación de los recursos naturales, la nacionalización de sectores estratégicos y la incorporación política de millones de indígenas, campesinos y trabajadores históricamente excluidos. Defender hoy su derecho a la vida y a ejercer actividad política es también defender principios democráticos elementales y el derecho del pueblo boliviano a decidir su propio camino.
Desde Chile hacemos un llamado a las organizaciones populares, sindicales, políticas y sociales de América Latina a mantenerse alertas frente a estos acontecimientos. Solicitamos igualmente a los organismos internacionales de derechos humanos observar la situación, investigar las denuncias formuladas y exigir garantías efectivas para la vida e integridad de Evo Morales.
No aceptamos que América Latina vuelva a una época de persecución e intervención extranjera.
Nuestra solidaridad está con Evo Morales, con los trabajadores, campesinos y pueblos originarios de Bolivia, y con todos quienes defienden el derecho soberano de los pueblos a decidir sobre su futuro y sobre sus recursos naturales.
¡La vida de Evo Morales debe ser respetada!
¡No a la persecución política y a la violencia de Estado!
¡No a la injerencia extranjera en Bolivia!
¡Por la soberanía y autodeterminación de los pueblos de América Latina!

PARTIDO DEL TRABAJO DE CHILE

IZQUIERDA SOBERANISTA






