Declaración de Izquierda Soberanista y del Partido del Trabajo de Chile
Chile no es un protectorado de Estados Unidos
Como Izquierda Soberanista y Partido del Trabajo de Chile, rechazamos la adhesión del Gobierno de José Antonio Kast al Escudo de las Américas. Esta decisión constituye un acto de subordinación política al imperialismo estadounidense y un avance hacia la conversión de Chile en un protectorado de Washington.
Denunciamos que, bajo el pretexto de combatir el crimen organizado, el Gobierno compromete la independencia de nuestro país con una iniciativa que responde a los intereses imperiales de Estados Unidos. Kast abandona la condición de observador y alinea a Chile con el proyecto de dominación continental del pederasta Donald Trump.
La soberanía nacional no pertenece al presidente de turno. Ningún gobierno tiene derecho a disponer de ella para satisfacer sus afinidades ideológicas ni para obtener el reconocimiento de una potencia extranjera. Chile pertenece a su Pueblo.
La afirmación de Kast de que esta adhesión no constituye un tratado internacional no resuelve el problema de fondo. La subordinación también se construye mediante compromisos políticos, dependencia tecnológica, intercambio de inteligencia y aceptación de prioridades definidas fuera de nuestras fronteras. La ausencia de un tratado no convierte una política entreguista en una decisión soberana.
Denunciamos el carácter neocolonial del Escudo de las Américas. Su orientación recupera la lógica de la Doctrina Monroe: atribuir a Estados Unidos la facultad de ordenar el continente, establecer sus amenazas y disciplinar a los gobiernos latinoamericanos. La llamada doctrina “Donroe” actualiza esa pretensión imperial. Bajo esta lógica, nuestros países quedan reducidos a territorios tutelados, con una independencia formal cada vez más vaciada de contenido.
El Gobierno de Kast actúa como un lacayo de esa política. Su patriotismo de discurso se derrumba cuando debe defender la autonomía de Chile frente a Washington. Agita símbolos nacionales mientras acepta un alineamiento que pone los intereses de una potencia por encima de la autodeterminación de nuestro pueblo. Esa conducta es entreguista y antinacional.
Rechazamos cualquier intento de comprometer a nuestras Fuerzas Armadas con la estrategia militar estadounidense, sobre todo cuando sectores de las FFAA han puesto La voz de alerta a esta subordinación. Nuestras FFAA tienen el deber de defender a Chile. Convertirlas en auxiliares de una política imperial significa poner capacidades nacionales al servicio de objetivos extranjeros. La vinculación del Escudo con el Comando Sur exige a Chile una fuerte oposición política frente a esta forma de dependencia militar. Junto a esto el llamado de Pete Hegseth a abandonar la Corte Penal Internacional deja al descubierto el alcance de esta iniciativa. Washington pretende que los países latinoamericanos acomoden sus compromisos internacionales a las conveniencias estadounidenses. La presión excede ampliamente la cooperación contra el narcotráfico: busca obediencia política.
Nuestra denuncia es clara: el crimen organizado está siendo utilizado como justificación para extender una estructura de tutela sobre América Latina. Un imperialismo que enfrenta disputas a su hegemonía busca asegurar el control de la región, mientras gobiernos lacayos subordinados facilitan esa ofensiva desde dentro.
No aceptaremos que Chile pierda su capacidad de decidir su propio destino. Ese es el horizonte de un protectorado: instituciones nacionales sometidas a directrices externas y una soberanía reducida a un acto ceremonial.
Exigimos revertir la adhesión al Escudo de las Américas y publicar íntegramente los documentos, compromisos y condiciones asociados a esta decisión. Convocamos a las organizaciones populares, sindicales, estudiantiles y territoriales a levantar una oposición amplia y movilizada contra esta política de subordinación.
La seguridad de nuestro pueblo exige instituciones capaces, control democrático y cooperación entre países soberanos. Entregar nuestra autonomía a Washington profundiza la dependencia y compromete nuestro futuro.
¡Fuera Chile del Escudo de las Américas!
¡Ninguna subordinación política ni militar al imperialismo estadounidense!
¡Chile soberano, jamás protectorado!
Izquierda Soberanista / Partido del Trabajo de Chile








