Las y los trabajadores no son el cajero automático del capital: Exigimos protección real de los ahorros previsionales.
El Partido del Trabajo de Chile e Izquierda Soberanista, frente a la alarmante cifra de $7.600.131.000.000 —7,6 billones de pesos— perdidos en las Administradoras de Fondos de Pensiones, se pronuncia con firmeza para denunciar una realidad que los gobiernos de turno se niegan a enfrentar: en Chile, quienes sostienen con su trabajo al sistema capitalista son quienes pagan, una y otra vez, las consecuencias de las malas decisiones de la especulación financiera.
Durante décadas, las y los trabajadores chilenos han aportado religiosamente el 10% de su salario a un sistema que prometía seguridad en la vejez. Ese sacrificio —que significa renunciar a consumo presente para garantir dignidad futura— ha sido tratado por las AFP como capital de riesgo para sus apuestas financieras. Cuando las inversiones resultan, las utilidades son privadas; cuando fracasan, las pérdidas recaen sobre el bolsillo de las trabajadoras, los trabajadores y los pensionados.
Denunciamos al gobierno traidor y antipatria de Kast, lejos de cumplir su responsabilidad de resguardar los derechos fundamentales de la población y de Chile, se mantiene cómplice frente a estas pérdidas millonarias que van a los bolsillos de las transnacionales. Se requieren medidas concretas e inmediatas:
1. Garantía estatal plena sobre los fondos previsionales, de modo que ninguna pérdida por decisiones de inversión de las AFP recaiga sobre las cuentas individuales de las y los afiliados.
2. Prohibición de inversiones de alto riesgo con recursos previsionales, y transparencia total sobre la composición de las carteras y las comisiones cobradas.
3. Restitución efectiva de las pérdidas históricas a las cuentas de las y los trabajadores, no compensaciones cosméticas ni promesas de largo plazo.
4. Avance decidido hacia un sistema de seguridad social solidario, público, universal y tripartito, que ponga los ahorros de la ciudadanía al servicio del desarrollo nacional y no de la especulación internacional.
5. Devolución inmediata del 10% a los trabajadores/as para poder sostener la crisis a la cual el gobierno de Kast a instalado a Chile con tres trimestres de crecimiento negativo.
Queremos ser claros: las AFP no son entidades benéficas. Son empresas que usufructúan —se benefician del uso y goce— de recursos que no son suyos, cobran comisiones aun cuando pierden dinero y han convertido la vejez de millones de chilenos en un negocio. Mientras tanto, las pensiones de dignidad siguen siendo una deuda pendiente que el sistema actual jamás podrá pagar.
Necesitamos un gobierno Soberanista que asuma que sus compromisos no son con los capitales de los multimillonarios, sino con el pueblo que lo eligió. A las y los trabajadores les decimos: su ahorro es un derecho, no un botín.
¡Que las pérdidas las paguen quienes las generan, no quienes trabajan toda una vida!
La soberanía de los fondos provisionales son de las y los Trabajadores
Partido del Trabajo de Chile e Izquierda Soberanista





