Mientras Bolivia vive jornadas decisivas de movilización popular, el Partido del Trabajo de Chile e Izquierda Soberanista están presentes en Lauca Ñ, epicentro político y organizativo del movimiento popular boliviano, donde se desarrolló el Ampliado Ordinario de la Coordinadora de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba, encabezado por el comandante Evo Morales Ayma.
Más de dos mil asambleístas, provenientes de los seis municipios que conforman esta histórica región de lucha, se congregaron para deliberar sobre la coyuntura nacional y coordinar las acciones del proceso de resistencia y movilización que hoy se despliega en todo el territorio boliviano. En paralelo, continúan los cortes de rutas y diversas acciones de protesta que expresan el creciente descontento popular y la exigencia de renuncia del gobierno de Rodrigo Paz Pereira.
En medio de este trascendental encuentro, la voz de la solidaridad internacionalista se hizo escuchar. Diego Guzmán, responsable político de la Comisión Juvenil-Estudiantil del Partido del Trabajo de Chile, dirigió un saludo al hermano Evo Morales y a los más de dos mil delegados presentes, transmitiendo el respaldo del pueblo chileno consciente, de la militancia del Partido del Trabajo de Chile y de Izquierda Soberanista a las luchas que libra el pueblo boliviano por su dignidad, soberanía y autodeterminación.
El encuentro de Lauca Ñ es la expresión viva de un pueblo organizado que se niega a renunciar a su destino histórico. Allí, en las tierras del Trópico cochabambino, donde la lucha popular ha resistido golpes, persecuciones y campañas de criminalización, miles de hombres y mujeres reafirmaron su compromiso con la defensa de la soberanía nacional y los derechos conquistados por las grandes mayorías.
La presencia de la delegación chilena adquiere una relevancia especial en un contexto continental marcado por la ofensiva de los centros de poder global contra los pueblos de Nuestra América. Frente a los intentos de subordinación económica, política y cultural impulsados por el imperialismo en decadencia, emergen nuevas formas de articulación entre las fuerzas patrióticas, populares y soberanistas del continente.
El Partido del Trabajo de Chile e Izquierda Soberanista continúan fortaleciendo los vínculos de fraternidad y cooperación con los pueblos que luchan. La experiencia boliviana demuestra que la organización popular sigue siendo una herramienta fundamental para enfrentar las políticas de saqueo de los recursos estratégicos, la destrucción de los Estados nacionales y la pérdida de soberanía que promueven las élites globalistas.
Desde Lauca Ñ se levanta una señal que atraviesa las fronteras: los pueblos de América Latina no están dispuestos a rendirse. En las montañas, en los valles, en las ciudades y en los campos, crece la convicción de que la defensa de la soberanía y la justicia social requiere unidad, organización y lucha.
La presencia del Partido del Trabajo de Chile e Izquierda Soberanista en Bolivia constituye un paso más en la construcción de esa gran alianza continental de los pueblos soberanos, una alianza llamada a enfrentar los desafíos de nuestro tiempo y a abrir camino hacia una América Latina libre, digna y dueña de su propio destino.










